Pulmones

He respirado de muchas bocas,
y besado muchos alientos,
que vivían del afán de asfixiarse
y mal nutrirse de las ansias de superioridad.
Me han dolido los aires intoxicantes de muchas caras,
que llevo grabadas a conciencia,
en este órgano que no hace más que supurar.
Tengo fama de malvivir en pozos de olvido y rabia,
podridos de la envidia de personas
que un día maldijeron mi nombre.
Pero gozo,
sí, gozo de los mejores pulmones que podría tener
aquellos que me alivian de esta sarta de mentiras,
 que con su magia consiguen convertir las nubes de gas en risas,
 las horas en minutos
 y los minutos en segundos.
Porque nunca es tarde si los pulmones son ellas. 
Imagen de friends, friendship, and girls

Comentarios

Entradas populares de este blog

Advertencia 49

Por culpa de la poesía

Desde que te conozco

Ru(pturas)tina

El para de mi cuento