8 de abril

Esta noche el cielo tiene un brillo especial, hay una nueva estrella. Una estrella hermosa, que deslumbra con toda su fuerza, destaca entre todas las demás, con una luz cegadora. Esa estrella vela por mi, allí en lo alto, me esta vigilando, es mi nuevo ángel de la guarda. Y es que, no soy creyente, por eso de que la energía se transforma, no se destruye, pero se de sobra el poder de esas luces que iluminan nuestras noches.
Hoy no tengo fuerzas, ni si quiera para escribir algo consistente, algo que tuviese sentido e hiciese esta entrada melancólica, hermosa. Hoy no es un buen día, hoy hemos sufrido una perdida, por ello, aunque estuviese fatal, no iba a permitirme el lujo de no escribir nada, ella se merecía al menos que el día de hoy se quedase marcado a fuego en este blog. Hoy yo he perdido una década de mí vida.

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