Con las ganas

Recuerdo que al llegar ni me miraste, 
fui solo una más de cientos
y, sin embargo, fueron tuyos los primeros voleteos. 
Cómo no pude darme cuenta que hay ascensores prohibidos, 
que hay pecados compartidos, 
y que tú estabas tan cerca. 
(1) Tumblr

Comentarios

Entradas populares de este blog

Escribir(te) - Loreto Sesma

Ella no es perfecta, tu tampoco lo eres.

Girls power

Desde que te conozco

Advertencia 49